Cómo Una Empresa Estatal Deja Sin Agua A Sao Paulo

Escrito por Victor el . Posteado en Actualidad

São Paulo es el estado más grande de Brasil. La capital, también llamada São Paulo, es la ciudad más grande de América Latina. Actualmente, el 51% de la tubería de SABESP, estatal del saneamiento en el estado de São Paulo, tiene más de 30 años, algunas con más de 70 años. Con esto, la propia empresa desperdicia el 30% de toda el agua tratada en la ciudad con su distribución.

Hay una grave sequía en Brasil, el estado más afectado es, exactamente, São Paulo. Esto provocó una crisis de abastecimiento de agua y constantes interrupciones. Por desgracia, la compañía que provee de agua a una de las ciudades más grandes del mundo no logró invertir el 37% de lo que predijo entre 2008 y 2013 (antes de la crisis).
Dado que los estudios muestran que desde 2009 se carecería de agua en la ciudad de São Paulo, queda demostrado cómo una seca y una empresa irresponsable, que sólo cuenta con la ayuda de Dios, dejan a la gente a su suerte.

En Brasil, cada municipio tiene libertad para decidir cómo desea el sistema de agua y alcantarillado. SABESP, da servicio a toda el área metropolitana, incluyendo la capital. Desde principios de 2014, la ciudad se enfrenta a problemas con el suministro como el principal reservorio, Cantareira, que abastece a 8 millones de personas, estas cada vez en nivel más bajo. El año pasado, con la elección del gobierno del estado, la empresa ocultó la verdadera situación del embalse, advirtiendo a la población sólo cuando el nivel fue de 20%, negando el racionamiento, aunque en la práctica se producía.

El estatismo y el cinismo

En Brasil, como en cualquier régimen autoritario, los gobernantes usan el lenguaje burocrático para ocultar la situación real en el país. El racionamiento no decretado en Sao Paulo se llama rotación. El 19 de enero de este año, la mitad del país estaba sin electricidad, que fue llamado por el gobierno federal como “corte selectivo de carga”, dando la idea de que es un procedimiento normal y negando la falla de energía. Tal vez la crisis es dada por el hecho de que el Brasil no ha diversificado la producción de energía, que es en 80% hidroeléctrica. Algo muy curioso es la negación de falta de energía en Brasil, pero compramos energía a Argentina un día después de un apagón.

Aunque no hay partidos de derecha en Brasil, el partido de la oposición, el PSDB (Partido de la Social Democracia) es considerado por muchos como tal. Esta reputación proviene del hecho de que han hecho algunas privatizaciones muy necesarias cuando estaban en el gobierno federal en los años 90, como la telefonía, el acero, la minería, entre otros. Sin embargo, la socialdemocracia es una ideología de izquierda moderada, tanto es así que Fernando Henrique Cardoso, ex presidente de Brasil por ese partido, se hace llamar izquierda y la izquierda radical, como el PT, utiliza las prácticas de este partido socialdemócrata para atacar a la derecha casi inexistente en Brasil.

A pesar de que la privatización ha sido buena para el país, la gente lo reprocha porque el discurso anti-derecha se lo han repetido hasta el cansancio. Con esto, las agendas progresistas se vuelven aún más fuertes, a pesar de que no tuvo éxito después de décadas de hegemonía. Atacando al PSDB, que dirige el estado de São Paulo durante 20 años, la extrema izquierda no se da cuenta que ataca su propio estatismo e ineficiencia y no a la derecha y la privatización. La inconsistencia es tan grande que no es sólo estado de Sao Paulo el que se encuentra en esta situación  y no pueden manejarla; Río de Janeiro y otros estados de la región también, todo ellos gestionados por los partidos de izquierda.

La izquierda radical pide reducción agua para la agroindustria, que consume 4/5 de agua del país. En una idea simplista, argumentan que el “consumo humano” debe ser privilegiado, pero basta pensar un poco para notar que la agroindustria es también para el consumo humano, porque nuestra comida viene de él. Nuestra economía depende históricamente de la agricultura y en 2013 representó el 23% de todos los ingresos que el país genera y el 37% de los puestos de trabajo en Brasil.

Esta medida solicitada por la extrema izquierda, que dice luchar por los trabajadores, tiene un origen más profundo. Los agricultores tienen posiciones contrarias a la izquierda, como la reforma agraria, que los movimientos colectivistas apoyan para invadir y expropiar tierras. Los agricultores en el Congreso también tiene puntos de vista conservadores que desafían a la izquierda en sus metas de progresistas. Por lo tanto, los movimientos de socialistas quieren debilitar económicamente a la agroindustria y con eso, acumular poder económico y político.

¿El agua es un derecho?

A diferencia de lo que parece, el agua de la ciudad no es un bien de todos, y mucho menos un derecho. Sólo puede considerarse derecho lo que no depende de otras personas o su dinero para hacerse, como la vida, la libertad y la propiedad privada, las llamadas “leyes naturales”. Las famosas palabras de Milton Friedman hablan de esta idea de los falsos derechos: “No hay almuerzo gratis”. Pero, ¿qué quería decir con esto? Simple, incluso si una persona no paga por una propiedad, algún dinero se utilizó para pagar por ello, puede ser de las crecientes deudas de los gobiernos o de los impuestos que las personas pagaron por la violencia estatal. De todos modos, siempre será la gente común quien pagará por los “logros”.

En el mercado libre, existe el factor de la competitividad y la dependencia de lucro. Por lo tanto, los precios tienden a disminuir y los más pobres son los beneficiarios en realidad, a diferencia de la ilusión en que vivimos hoy. Estos factores, además de bajar los precios, exigen que las empresas proporcionen buenos servicios. Los socialistas argumentan que SABESP (mitad pública y mitad privada) no necesita satisfacer a los clientes, que necesita solo beneficios para los accionistas. Sin embargo, es exactamente el Estado, con su mitad pública quien hace que la empresa  sea ineficaz, ya que esta siempre tendrá suficientes recursos y nunca se cerrará. Una empresa privada debe ser eficiente y posiblemente más barata para competir, de lo contrario, no podría sobrevivir en el mercado.

El agua y el mercado

En Niteroi, ciudad vecina de Río de Janeiro, el agua se “privatizó” en 1999, en el modelo de concesión, lo que mejoró la oferta. Esta compañía también está presente en varias otras ciudades del estado de Río. Antes de eso, el trabajo era hecho por CEDAE, empresa pública del estado de Río de Janeiro.

Chile, el país más liberal en el continente, privatizó el agua en 1999, incluso con la población en contra. A pesar de esto, la empresa es responsable del suministro para el 99% de la población, índice impensable en países como Brasil o Venezuela.

Cuba, por increíble que parezca, tiene una empresa privada extranjera en asociación con el gobierno para hacer su suministro de agua, lo que da una tasa de 98% de la población con agua potable. Es necesario entender que el mercado siempre ofrecerá un mejor servicio que el Estado con el mismo dinero, tal vez con menos. Eso es lo que realmente ayuda a todos, especialmente a los más pobres.

 

Por: Victor Reche  |  Foto: Tinou-Bao


Victor
Estudiante de periodismo en la Universidad Mackenzie, São Paulo, Brasil. 20 años. Amante de la fotografía. Con frecuencia oscila entre liberal clásico y anarco capitalista. En favor de las armas, separatista y pesimista.


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