Control De Armas: ¿Protección Al Individuo O Monopolio Del Crimen?

Escrito por Arturo el . Posteado en Capitalismo

El argumento más común contra el porte de armas es que “los ciudadanos estaremos más seguros si es el Estado el garante de la seguridad” ya que supuestamente no todos los ciudadanos están en condiciones para portar armamento. A lo largo de los años, los gobiernos se han encargado de arrebatarle a los individuos su legítimo derecho a la defensa, muchas veces con la finalidad de dejarlos vulnerables ante cualquier acción totalitaria que se le venga en gana al verdugo de turno. Desarmar a los ciudadanos es la práctica más efectiva para dejar a una sociedad indefensa.

Al imponer la prohibición del porte de armas, sólo dos organizaciones tendrán acceso a ellas, por ende, convirtiéndose en monopolios:

  • El gobierno, a través de instituciones de seguridad pública , cuya supuesta finalidad es proteger a los ciudadanos. Lamentablemente, muchos de los funcionarios de éstas instituciones (policía, fuerzas militares) sólo protegen la seguridad del caudillo de turno y de aquellos quienes forman parte de su circulo más cercano.
  • Los criminales, a estos les conviene que los individuos de un país nos encontremos indefensos y expuestos para así poder arremeter contra nosotros sin temor a ser enfrentados.

Esto convierte a los gobiernos en aquello que tanto condenan en sus discursos: monopolistas. Sólo ellos tienen el dominio sobre la defensa de los ciudadanos. Esto es una triste realidad en los países con menos libertades individuales.

Pero, ¿cómo hacen los criminales para hacerse con las armas si las mismas están prohibidas? Pues acuden al mercado negro, que como bien ya sabes está en manos del estado, o simplemente se las roban.

Y es que aunque los gobiernos y sus organismos de seguridad quisieran luchar arduamente por combatir a los criminales, no dispondrían de la capacidad de respuesta inmediata requerida por un individuo en una situación donde su vida corre peligro.

Decir que el libre porte de armas provocaría en la sociedad una conmoción que traería como consecuencia que “todos nos matemos entre otros” es insensato. De hecho, un país cuyos individuos están protegidos haría que una persona malintencionada tenga que pensar dos veces antes de lastimar a un tercero. Los gobiernos sólo muestran los casos de aquellos que resultaron heridos o muertos por intentar defenderse, pero nunca a la mujer que se salvó de ser violada, el empresario que defendió su negocio de ser saqueado, o el trabajador que evitó que le robaran su quincena.

Aquellos países prácticamente libres del crimen, no deben su seguridad al control de armas, sino a pesar de él. La verdad es que todas las sociedades que gozan de gran seguridad son consecuencia de sus libertades económicas, donde hay suficiente inversión privada y seguridad jurídica que le garantiza a los individuos un alto nivel de calidad de vida, haciendo innecesario lastimar a otro para obtener algún beneficio. Y es que a pesar de esto, no se encuentran del todo exentas de la inseguridad, siempre hay casos aislados de terrorismo, psicópatas y anti-sociales que están dispuestos a traer discordia.

En una sociedad capitalista no se garantiza la desaparición del crimen, pero sí la defensa del individuo. La regulación de armas solo está limitada a la propiedad privada, donde los dueños tendrán la potestad de decidir si admitir o no a personas armadas en su propiedad. Si va a existir un control de armas, debería ser principalmente aplicado a todos los gobiernos. En mi opinión, lo mejor sería exigir de forma pacífica la derogación de esas leyes que dejan a los ciudadanos del mundo desamparados.

La defensa más allá de ser un legítimo derecho, es un instinto. Renunciar a él es renunciar a nuestra naturaleza. ¿Sigues creyendo que el control de armas es efectivo a manos del estado?

 

Por: Arturo Martinez  |  Foto: swordattheready


Arturo
25. Escritor de a ratos. Adicto a la libertad. Tattoo Lover.


Lee Nuestros Artículos ¡¡RECOMENDADOS!!

Cuestiona Todo Ícono-circular-iF