La República Se Conquista A Diario, ¿Cómo Ser Parte De Ello?

Escrito por María el . Posteado en Libertad

¿Qué garantías tenemos los defensores de la Libertad, los derechos individuales y el capitalismo en un sistema que recurre al proselitismo demagógico para captar el interés de los ciudadanos y, además, se vale del fraude para garantizarse la permanencia en el poder? Estamos viviendo una época que supura populismo y demagogia; la verborrágica propaganda inunda las redes sociales, herramientas creadas por el capitalismo, y reproduce estupideces sin sentido mientras reduce la realidad al vértigo de lo inmediato.

Lo urgente, la resolución de los problemas de fondo que hacen al acontecer de la sociedad, quedan postergados por incapacidad, complicidad o arbitraria voluntad de los gobernantes y de la casta política que se erigen en los mesías redentores portadores de una sobrenatural fuerza oculta que, por arte de magia, dicen pretender torcer el rumbo de decadencia y subdesarrollo cultural y material que venimos padeciendo hace décadas.

Pero no son las fuerzas ocultas ni tampoco los impulsos de los místicos y de los voluntariosos de turno las que pueden sacarnos del oscurantismo medieval al que estamos siendo sometidos en la actualidad. Hubo una época en la que habíamos superado esa etapa y logramos alcanzar aquella en la que las ideas y la racionalidad fueron la fuente de progreso y desarrollo. Con el Positivismo aprendimos que la realidad no se puede manejar a fuerza de voluntad porque la voluntad -como sinónimo de deseo, opuesta a los hechos de la realidad- es contraria a la razón; y entendimos que, una actitud razonable, o sea, comprobable empíricamente, es la única y exclusiva garantía de desarrollo individual y por lo tanto, social.

Pero volvimos a retroceder a esa fase “teleológica o mágica” –la infancia de la humanidad- en la que ciertos fenómenos como el hambre, la escasez, el subdesarrollo, la miseria o la muerte son explicados por medio de técnicas de sugestión que conciben la existencia de fuerzas inexplicables y misteriosas como las responsables de las calamidades, desdichas, necesidades e infelicidades que estamos soportando. Seguir en esa oscuridad medieval es aceptar esas desgracias y convertirnos en un ente sacrificable en los altares del colectivismo.

Por eso, quienes estamos consustanciados con la idea de que la Razón es la responsable del progreso; quienes explicamos que la Justicia es la consecuencia excluyente de las leyes objetivas que garantizan nuestros derechos individuales; quienes sabemos que el Capitalismo y no el socialismo prebendario es la fuente de progreso; quienes entendemos que la Libertad es la única garantía para vivir razonablemente en un país justo, debemos insistir en que promover las ideas opuestas es fomentar el oscurantismo y quedar a merced de los brujos, magos y chamanes de la incivilidad, el atraso y el subdesarrollo.

La única forma de no ser parte de ese estado de cosas es rechazar cualquier idea que defienda o promueva recetas mágicas y rebelarse, con acciones concretas, en contra del sistema establecido. No ser cómplice de las causas o sermones que atentan contra la propia vida ni ser condescendientes con los místicos que quieren ver al individuo arrodillado y sacrificado en la plaza pública ante una horda de salvajes.

La República se conquista a diario, desde lo individual, y pretender que los colectivistas nos otorguen el beneficio de la Libertad es seguir esperando en el patíbulo de la inacción donde perece la Razón.-

 

Por: María del Valle  |  Foto: huffingtonpost.com

María
Periodista. Filosóficamente liberal. Políticamente de derecha. Naturalmente rebelde. El mejor estímulo para vivir es la libertad. Argentina

Recibe Lo Nuevo En Tu Email

Lee Nuestros Artículos ¡¡RECOMENDADOS!!

Cuestiona Todo Ícono-circular-iF