¿Por Qué En Países Con Gobiernos Socialistas, El Crimen Se Desborda?

Escrito por Oliver el . Posteado en Opinión


No es coincidencia que en los países con gobiernos socialistas, el crimen se desborde. ¿Cuál es la razón? Además de que la delincuencia sirve como instrumento de dominación social al infundir miedo entre los ciudadanos y neutralizarlos en el temor, hay un factor estrictamente ideológico que siempre ha acompañado al socialismo, que es parte de sus principios básicos. La razón es política.


No se puede aspirar a una sociedad de paz mientras se sigan intentando experimentos sociales que renieguen de la naturaleza humana. La potestad de elegir entre una acción buena y una acción mala es un privilegio netamente humano; los hombres nos civilizamos porque descubrimos que ciertos y determinados comportamientos no solo nos garantizaban una convivencia pacífica sino también, en cierta medida, nos garantizaban la supervivencia.

El reconocimiento de la propiedad terminó con las barbáricas invasiones de unas poblaciones a otras, el robo y el saqueo fueron reemplazados por el intercambio pacifico de productos a través del comercio; la invención del dinero hizo que estos intercambios se tornaran cada vez más equitativos, el trabajo consensuado reemplazó a la esclavitud como modo de adquirir mano de obra.

Todas estas instituciones -el dinero, el mercado, el lenguaje, el derecho, la moral y la ética- son comportamientos que fueron desarrollándose espontáneamente de manera pautada;  solo después de mucho tiempo y múltiples esfuerzos intelectuales se logró codificar estos comportamiento en normas y más concretamente en principios.

Es gracias a estas instituciones que hoy puedo escribir este artículo y tú puedes leerlo. Gracias a ellas puedes salir de tu casa y cerrarla con llave con la certeza de que al volver no habrá un invasor reclamando la propiedad de la misma. Sin estas instituciones no sería posible la vida en sociedad; esta especie de convenciones son comportamientos que garantizan el éxito, de otra manera la humanidad estaría reducida a una quinta parte de lo que es hoy o en el peor de los caso habría desaparecido.

Se puede asegurar que la racionalidad aleja a los hombres de aquellos comportamientos que pueden ser perjudiciales para su supervivencia a la vez que integra en su mente aquellos que se la garantizan. Los hombres que por voluntad propia deciden vivir al margen de estos principios, que violan la propiedad, la vida o la libertad de sus congéneres, se les debe aplicar la ley para castigarlos con aislamiento físico o cualquier tipo de pena que pueda resarcir a la víctima -siempre que sea posible- pero en ningún caso la justicia debe obrar para reformar al delincuente.

Hay sobradas evidencias de que la pobreza no es la responsable de la delincuencia; la verdadera responsable de la violencia y delincuencia es la tolerancia al crimen y eso se pone de manifiesto cuando los cuerpos policiales y los tribunales están impedidos de cumplir sus funciones, cuando la legislación de una nación está hecha por el capricho de un demagogo de turno y no bajo los principios cardinales del derecho, se promueven conductas delictivas y comportamientos primitivos: invasiones, agresiones físicas, robos, secuestros y asesinatos.

Eso es lo que pasa hoy en Venezuela, nuestro verdadero problema es político porque el actual sistema de gobierno está basado en la ideología socialista en donde se considera que todos los seres humanos son buenos por naturaleza pero que es la sociedad -con sus odiosas instituciones- quien lo corrompe. Ellos creen sinceramente que la naturaleza humana se puede reformar al antojo y los caprichos de un caudillo.

El socialismo es ideológico, lo contrario a la doctrina Liberal que toma al ser humano como es con su afán de lucro, con sus ambiciones, con su interés en sí mismo y en aquellos con los que se siente vinculado afectivamente. El Liberalismo no justifica los crímenes, los castiga; su doctrina está basada en lo que es el ser humano y no en lo que quisiéramos que fuera, por eso, cuando escucho a la gente diciendo -en su desesperación- que las ideologías no importan les digo: las ideologías no solo son todo, sino que son lo único que importa.

 

Por: Oliver Pérez


Oliver
Venezolano, Liberal, Políticamente incorrecto. Defensor de la Propiedad privada y los Mercados libres


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