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A 20 Años de Chavismo se le Suman 10 Meses de Juan Guaidó

Escrito por Jose Miguel el . Posteado en Opinión

Jose Miguel
A mi no me van a decir qué pensar, qué decir ni qué escribir, por eso fundé esta revista. Yo escribo para no morir en el tiempo; opino para defender lo que sé y cuestiono para descubrir lo que no. Merideño | Libertario.

En pocos párrafos, en este artículo traemos al presente el recuerdo lo que fueron los 14 años de Chávez, los 6 años de Nicolás Maduro y lo que han sido los 10 meses de Juan Guaidó. ¿Qué tienen de diferentes? ¿Qué tienen en común y qué nos depara a los Venezolanos? De eso se trata este artículo de opinión.


Nos acusan de que los venezolanos tenemos memoria de corto plazo; demostremos que no.

No ha sido fácil, de verdad que no ha sido fácil. La llegada de Chávez al poder no solo cambió nuestra historia, más aún, cambió nuestras vidas.

Cualquier plan de progreso individual fue lanzado al precipicio. Cualquier avance hacia el desarrollo fue condenado años luz hacia el atraso. Un país que en algún momento se ganó el respeto de muchos -y también la envidia- hoy día yace en las primeras páginas de la prensa internacional y en las pantallas de televisores, celulares y computadoras como “la peor tragedia humanitaria del siglo XXI”.

Venezuela es hoy día sinónimo de lástima. De la idea de “el mejor país del mundo” que hoy solo retumba en nuestras cabezas como un recuerdo, nace la necesidad de admitir con amargura la realidad de ser no más que “el peor ejemplo del mundo”, la mejor demostración de lo que no se debe hacer.

Chávez era un desgraciado y los políticos del momento junto con los medios de comunicación lo sabían. Un demonio que 6 años antes de ser electo presidente había intentado tomar el poder por la fuerza, aniquilando a todo el que se interpusiera en su macabro plan no podía ser unos años después “la mejor opción”, “la alternativa” y mucho menos “la salvación”.



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Ustedes, los responsables de esa desgracia lo sabían y no hicieron nada. O bueno, sí, hicieron mucho: manipularon a la sociedad venezolana para que le votara y nos condenaron a esta desgracia.


14 años de Chávez en pocos párrafos

El clímax de “el mesías” duró poco. En menos de 2 años el socialista Hugo Chávez cambió la constitución y escribió una a su medida. Un paro petrolero con despidos masivos y nacionalización de la principal fuente de ingresos del “país más rico del mundo”. Control de cambio. Ley desarme. Reelección Indefinida. Una falsa oposición a la medida de sus necesidades. Una ley orgánica del trabajo que acabó con más empresas y puestos de trabajo que cualquier crisis económica conocida en el mundo. Una ley de precios y costos que convirtió a cualquier emprendedor y comerciante en “un criminal” ante los ojos de quienes necesitaban sus productos.

Chávez arrasó. El número de expropiaciones, o mejor dicho, de robos a la propiedad privada exceden cualquier estadística conocida en el planeta. Chávez debería ser reconocido por la Real Academia Española como sinónimo de “crisis económica”, de “desgracia” y de “tragedia”.


Chávez debería ser reconocido por la Real Academia Española como sinónimo de “crisis económica”, de “desgracia” y de “tragedia”.


Pero Chávez no solo estaba hambriento de poder y dinero. Como buen golpista, el peor criminal de nuestra historia se saboreaba con la sangre de sus víctimas y es por eso que será recordado como un genocida.



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La Venezuela de Chávez tuvo más presos políticos que oportunidades, más desaparecidos que logros, más tragedias que felicidades y más arrepentimientos que sentimientos de orgullo. A Chávez nadie lo recordará bien, a Chávez lo publicaremos en los libros como lo que fue: un desgraciado; otro socialista.

Y aún en su fase terminal, el desgraciado se aseguró de ponerle la cereza en el tope a su macabro legado: nos dejó a Maduro.


6 años de Maduro

El historial criminal de Maduro arrancó desde el día cero.

Quién sabe dónde congeló Maduro a Chávez antes de declararlo muerto, pero esos meses le dieron el tiempo suficiente para atornillarse en el poder sin oposición que lo detuviera. Una falsa elección presidencial que le debió llenar de “Benjamins” los bolsillos a Henrique Capriles Radonsky; así comenzó Maduro. Y no había pasado ni un año, cuando este comunista criminal tenía a todos sus matones -en pleno día de la juventud en Venezuela- disparando a matar a los jóvenes venezolanos en las calles.

Si Chávez fue un desgraciado, Maduro es un maldito. Y no se lean estas palabras como insultos, sino como definiciones. Ordenar un genocidio en pleno día de la juventud, cuando no tienes ni 365 días en poder, solo puede ser un acto ejecutado por un maldito, por un maldito comunista.


Si Chávez fue un desgraciado, Maduro es un maldito. Y no se lean estas palabras como insultos, sino como definiciones.


¿Qué otra forma de actuar puede tener quien congela a “su ídolo” por tres meses, se roba -”compra”- una elección presidencial, tiene 0% de apoyo popular y hasta su currículum reseña que como conductor de buses era un vago y maleante? La fuerza; solo puede actuar por la fuerza.

Y eso ha hecho Maduro: usar la fuerza para perpetuarse en el poder.


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Nexos con el terrorismo, negocios con el Narcotráfico internacional. Un pobre títere de un grupo de comunistas que han conquistado América Latina desde una isla parásito que condenó a los cubanos a 7 décadas de miseria y desgracia. Genocidio. Más genocidio. Más terrorismo. Más droga. Maduro es para el mundo entero, un usurpador, un terrorista y un matón. Vaya recuerdo cuando lo hayamos enterrado, porque congelarlo ni de vaina.

4 años después -en 2017- de haberse hecho con el poder, Maduro lo volvió a hacer: “¡Colectivos a las calles¡ y maten a todo venezolano que se les atraviese. Si son jóvenes, mejor.” Todos estos crímenes ante la complicidad de una Falsa Oposición que le colabora con mucho gusto ante los ojos del mundo y una comunidad internacional que mira desde la barrera con indiferencia.

Y se fue el 2018, comenzó el 2019 y Maduro se hizo famoso. El mundo entero lo congeló en el tiempo con algunas etiquetas: usurpador, narcotraficante y terrorista.

Yo creo Maduro no sale vivo de esta, a menos que se haga legal el amarrarlo y mantenerlo vivo en Plaza Venezuela; o en alguna plaza de Maracaibo.


Y a los 20 años de chavismo se le suman los 10 meses de Juan Guaidó

A Chávez se le acusó de rodearse de lo peores ciudadanos; Juan Guaidó también lo ha hecho.

¿Tenemos memoria de corto plazo? ¡No señor! Yo recuerdo muy bien que Juan Guaidó no quería asumir la presidencia interina. Este nuevo invento del G2 cubano aguantó la esperanza de los venezolanos hasta el 23 de enero de 2019, donde -entre dientes- “asumió” lo que debió asumir el 10 de enero de 2019. La presión ciudadana y la internacional lo obligaron a hacer algo que no estaba en los planes del cartel político que decide sus pasos.

Y comenzó el nuevo show. El cartel político de izquierda integrado por la MUD y el Frente Amplio (MUD-FA) consiguieron en Juan Guaidó un excelente instrumento para manipular a las masas, decirles -en ocasiones- lo que querían escuchar y ganar tiempo para negociar -nuevamente- con los funcionarios del Narco Estado Chavista. La inteligencia cubana G2 en plena acción, haciendo uso de una Falsa Oposición para protegerle las espaldas al chavismo.


El cartel político de izquierda integrado por la MUD y el Frente Amplio (MUD-FA) consiguieron en Juan Guaidó un excelente instrumento para manipular a las masas, decirles -en ocasiones- lo que querían escuchar y ganar tiempo para negociar -nuevamente- con los funcionarios del Narco Estado Chavista.


¿Qué vino después? Malos recuerdos. Juan Guaidó nunca le demostró interés al apoyo ofrecido por Donald Trump, se rayó con el Gobierno de Bolsonaro, engañó al Gobierno de Iván Duque y sigamos sumando. Abrazos y risas con la Internacional Socialista, públicamente le confesó al país y al mundo entero que quien manda es Leopoldo López y no él. Y sí, se ha rodeado de la clase política más corrupta, sinvergüenza y criminal de Venezuela: Adecos, Copeyanos, Primero Justicia, Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo, etc.

¿Qué tiene Juan Guaidó en tan solo 10 meses de “presidencia”? Un caso de corrupción en Cúcuta por robarse el dinero y recursos de la Ayuda Humanitaria. El medio de comunicación PanamPost reveló unas pruebas de corrupción de Henry Ramos Allup y su partido Acción Democrática y Juan Guaidó decidió que él asiste, se toma fotos, sonríe y tiene de “mano derecha” a Henry Ramos Allup, quien de “mano derecha” no tiene nada, pues es quien juega las cartas del cartel político de la Falsa Oposición.


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¿Seguimos? ¡Claro! Este funcionario del G2 cubano le ha rogado públicamente al tirano por “Mesas de negociación” y por “Diálogos”, colocando a las víctimas (Venezuela) en la posición de mendigos de diplomacia frente al genocida que los aniquila. 

Y no le basta…

Los principales funcionarios de Juan Guaidó en el exterior hacen un trabajo excelente en detener cualquier acción contundente que la Comunidad Internacional quiera ejecutar contra el Narco Régimen. Carlos Vecchio, Julio Borges, Luis Florido y Miguel Pizarro son los representantes de esta farsa llamada “gobierno interino” ante organismos internacionales y los gobiernos de nuestros principales aliados.


Los principales funcionarios de Juan Guaidó en el exterior hacen un trabajo excelente en detener cualquier acción contundente que la Comunidad Internacional quiera ejecutar contra el Narco Régimen.


Si hay algo que Juan Guaidó ha hecho mejor que Nicolás Maduro es: parecerse a Chávez. Todas las decisiones de Juan Guaidó desafían cualquier rechazo ciudadano. Todos los funcionarios de los que se rodea y “escoge” para desempeñar las funciones, tienen el desprecio de la gran mayoría de los venezolanos.

Juan Guaidó ya llegó al punto en el que la única intención de las “decisiones que toma” son para amargarnos la vida a los venezolanos; igual que el ya podrido Hugo Chávez.

Así van los 10 meses de Juan Guaidó


¿Y entonces?

Mucho juicio. Ahora más que nunca los venezolanos necesitamos mucho juicio. Internamente estamos en manos de un cartel de droga y un cartel político. Estamos en manos de terroristas como Las FARC, el Hezbolah y el Hamas. Y a nivel internacional corremos un riesgo terrible de que los objetivos de esta Falsa Oposición sean alcanzados: que la Comunidad Internacional no acribille a Maduro y a su pandilla de criminales.

Mucho Juicio, porque ahora -más que nunca- la política de Venezuela se juega en el ámbito internacional. El chavismo ya no tiene a sus funcionarios de siempre haciendo política en el exterior, pero la inteligencia cubana G2 es muy astuta y siempre ha tenido un As bajo la manga: los funcionarios exiliados de la Falsa Oposición, ahora reconocidos como “los representantes del Gobierno Interino”.

Pero este será el tema del próximo artículo. Por ahora: ¡Mucho juicio!

 

Por: José Miguel – Editor/Fundador de iF Revista Digital

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