fbpx

Diplomacia con Sangre: Así Transcurrió la Semana en Venezuela

Escrito por Vanessa Novoa el . Posteado en Noticias iF

Vanessa Novoa
Periodista, liberal y si es necesario ubicarme en algún lado del espectro político tradicional, soy de derecha. Defensora tajante de la vida, la libertad y la propiedad.

Los acontecimientos de esta semana nos dan a los venezolanos un retrato dantesco y repulsivo de la política internacional en momentos de crisis humanitaria. Mientras Venezuela seguía contando muertos y haciendo el intento de tomar los pedacitos de sus historias para jamás olvidar, buena parte de la élite política campaneaba licores en traje formal desde sus cómodos asientos diplomáticos, aún dándose el lujo de dudar sobre si ejercer o no acciones concretas contra el tirano.

Tras la masacre de los indígenas –que hasta el momento en que escribo estas líneas seguía arrojando cadáveres a la pila que armó la izquierda carnívora venezolana para mantenerse en el poder– el Grupo de Lima continuó diciendo un “no”, rotundo y desde la tranquilidad de su burbuja, a una posible intervención armada que hoy, se perfila como nuestra única opción viable para alcanzar la libertad, la ONU no aprobó resolución alguna y la mayoría de los países que reconocen a Guaidó como presidente legítimo, incluyendo Brasil, rechazaron la opción de las armas.

Nuestro presidente encargado al parecer aboga por la intervención, pero sin terminar de decir la frase. Es un sí, pero entre dientes. Una aparente determinación cargada de temores y dudas, que recuerda mucho a su ambiguo camino a la juramentación. Hoy, Guaidó continúa una gira por Latinoamérica que no ha dado resultados claros, mientras la muerte no deja de cobrar víctimas en Venezuela.

Cabría recordarle a Guaidó, una vez más, las palabras de José Miguel Pérez en su carta escrita en enero: “no permita ser señalado como el otro que no hizo nada”. Millones de vidas humanas penden hoy de un hilo. Millones de familias necesitan hoy más que nunca un aliento que nos devuelva la libertad.

Por eso estamos viendo veinteañeros hasta en sillas de ruedas gritar libertad a todo pulmón en la frontera colombo-venezolana. Por eso niños con desnutrición aguda no temen enfrentarse a fusiles y tanquetas con piedras y palos. Por eso los pemones, diezmados por las enfermedades del siglo XIX y ahora por las balas represivas de militares comunistas, no dejan de salir ni de alzar su voz.

Si ellos, en su vulnerabilidad frente al poder, no tienen miedo de actuar con contundencia, ¿por qué los políticos y diplomáticos del mundo sí? La simple pregunta debería darle vergüenza a cualquier dirigente político o diplomático que lea estas líneas.

Esta semana, solo Estados Unidos y Alemania estuvieron a la altura de la urgencia venezolana. Los demás siguen –por ingenuidad o complicidad, queriéndolo o no– manchando sus manos de sangre.

Aún están a tiempo de cambiar de opinión. Lamento que Rolando García, el último pemón asesinado a balazos por las fuerzas de Maduro en la frontera, ya no tenga tiempo para ver libre a su país.

Piensen en eso.

 

Por: Vanessa Victoria Novoa

Lee Nuestros Artículos ¡¡RECOMENDADOS!!


Cuestiona Todo Ícono-circular-iF