Terrorismo Y Religión: Una Combinación Retrógrada

Escrito por Leonardo el . Posteado en Actualidad

Leonardo
Estudiante. Liberalista político: critíco todo lo que puedo entender, aplaudo lo que no -excepto aquello que sencillamente es absurdo-. Venezuela

En cualquier cantidad de medios de comunicación, en el calendario gregoriano, en el celular, en fin, en todas partes, observamos este año recién iniciado, es decir: 2015. ¿Podemos determinar nuestra época como situada en el siglo XXl? ¿De hecho podemos afirmar ser contemporáneos, haber superado a los modernos, mofarnos de los medievales y determinar las imperfecciones de los antiguos? Puede que en investigaciones y teorías sí, en áreas como la medicina o la ingeniera también, en la forma de llevar las relaciones humanas, sin duda alguna. Sin embargo, en realidades propias y ajenas, pareciera que no.

¿Por qué lo digo? Por una relación contrapuesta que creamos y que hasta el día de hoy nos ha condenado al odio injustificado por entes metafísicos: la relación terrorismo y religión, que solo deviene en odio e inhumanidad.

No es posible querer rechazar o negarle la intención a las personas en buscar creer en seres superiores –al menos si respetamos la libertad ajena-, en mantener la fe en una entidad metafísica, o en ser leal a determinados imperativos justificados por provenir de “espíritus superiores”, ya que es algo que se ha mantenido desde que los primeros hombres buscaron explicar o entender los fenómenos naturales a su alrededor, llegando hoy a tener asociaciones y organizaciones religiosas que poseen millones de adeptos alrededor del planeta.

Ahora bien, ¿Qué sucede cuando pretendemos en nombre de ese ente superior, de ese “Dios”, negarle la libertad a los demás? Logramos si acaso, dejar nuestra humanidad en tanto negamos la libertad del otro, su humanidad, y buscamos pisotearlo y aplastarlo como si fuera nuestro enemigo, una plaga (…) un demonio.

Desgraciadamente es un guión que hemos repetido cientos de veces a lo largo de la historia: El choque entre la iglesia y los musulmanes (Véase el interesante caso de Constantinopla en el siglo XV), la santa inquisición, el exterminio de pueblos enteros (He allí los Cataros en Francia durante el Medioevo). Y actualmente: los conflictos entre hindúes y budistas en la India, el rechazo de distintas etnias o culturas en Asia, y finalmente: el fundamentalismo islámico –tal vez el más conocido por nosotros los occidentales-.

Es increíble que hoy en día, aún mueran personas en nombre de Dios, aún se asesinen personas en nombre de Dios, y continúen con practicas retrogradas que ponen en tela de juicio la idea de que somos una sociedad más avanzada que las anteriores en tanto tenemos leyes y normas escritas que avalan la libertad de las personas. Pero son en prácticas como estas donde se nota la poca o nula utilidad que tienen cuando la razón no media entre una persona y su fe. O bien, cuando vemos mas allá, notamos como aun hoy es de utilidad para delinquir y aterrorizar poblaciones enteras. (Ej. ISIS y su claro uso del Islam como medio para captar creyentes en todo el mundo, aumentando así su personal armado y comprometiendo la vida de civiles inocentes en gran parte de Oriente medio).

Esto no pretende ser un análisis de las religiones, sino un cuestionamiento respecto de nuestras acciones. Podemos creer en dioses, en seres superiores, en lo que sea. Pero si algo nos enseño la ilustración, si algo reivindicaron los liberales y si algo debe ser acatado hoy, es una idea que se expuso de muchas formas distintas, que puede resumirse así: Mis decisiones, mis creencias, en tanto no te perjudiquen, no son tu problema.

¡Laissez Faire!

 

Por: Leonardo Chaurio  |  Foto: nbcnews.com


Lee Nuestros Artículos ¡¡RECOMENDADOS!!


Cuestiona Todo Ícono-circular-iF